Los modelos y los agentes entran en el producto que ya tienes con la misma disciplina que cualquier otro servicio: contrato propio, límites de coste y registro de lo que hicieron.

La mayoría de los proyectos de IA que se atascan no fallan por el modelo. Fallan porque nadie definió qué tarea concreta se estaba automatizando, ni cómo se iba a saber si funcionaba.
Aquí el orden se invierte: primero la tarea y su medida, después el modelo. Y lo que se integre entra al producto como un servicio más, con su contrato, su coste y su registro.
Empezamos eligiendo una tarea que hoy hace una persona, que se repite y que se puede medir. Eso da un criterio de éxito antes de escribir el primer prompt, y evita construir una plataforma para un problema que nadie tenía.
Un modelo es más útil cuando puede consultar y actuar sobre datos reales. Con MCP eso se expone como herramientas con permisos explícitos, así que se sabe exactamente a qué tiene acceso y queda registrado cada uso.
Un agente que encadena pasos falla a mitad tarde o temprano. Orquestado con Temporal, cada paso es reintentable y el estado sobrevive a un reinicio, así que un fallo no obliga a repetir toda la tarea desde cero.
El coste por tarea se mide desde el principio y se ataca con lo de siempre: caché de lo repetido, modelo pequeño para lo fácil y grande solo para lo difícil, y límites por usuario para que un caso raro no se lleve el presupuesto del mes.
La ingesta ocurre antes y sin prisa. La consulta ocurre mientras alguien espera. Mezclarlas es la razón más común de que un RAG vaya lento.
Ingesta, fuera de línea
Consulta, en línea
↳ Los dos caminos se encuentran en el índice: si la ingesta no está al día, la respuesta será correcta sobre datos viejos.
Un agente no improvisa. Cada herramienta es una función con permisos, cada llamada queda registrada y hay un tope de vueltas y de gasto.
Objetivo
Una tarea concreta del negocio, no una instrucción abierta.
El modelo decide
Elige qué herramienta usar, o responde que no hace falta ninguna.
Herramienta (MCP)
Consultar una API, escribir en la base, agendar. Con los permisos del usuario.
Evaluación
Casos de prueba que corren en cada cambio de prompt o de modelo.
Eligiendo primero una tarea que hoy hace una persona, que se repite y que se puede medir. Con eso hay un criterio de éxito antes de escribir el primer prompt, y se sabe en semanas si la cosa funciona o no.
Se decide qué sale y qué no antes de conectar nada. Los datos personales se recortan o se sustituyen antes de la llamada, el acceso a herramientas va con permisos explícitos y cada uso queda registrado.
Sí, si el modelo entra detrás de una interfaz propia en vez de esparcido por el producto. Así cambiar de Claude a GPT o a Gemini es cambiar una implementación, no reescribir funcionalidades.
Se mide por tarea desde el primer día, porque es lo único que permite decidir. Después se ataca con lo de siempre: caché de lo repetido, modelo pequeño para lo fácil y límites por usuario para que un caso raro no se lleve el presupuesto del mes.